Generan paneles solares a partir de algas

El biopanel se caracteriza por su forma triangular y particular color verde, puede colocarse casi en cualquier lado y fungir como ventana, techo, tragaluz o muro, incluso se pueden hacer obras de arte con el.

Por esta innovación, Adán fue reconocido como uno de los 35 innovadores menores de 35 años de Latinoamérica en 2019 del MIT Technology Review, en la categoría de Inventor.

Adán comentó, que la idea surgió en la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma del Estado de México junto con tres compañeros, y gracias al apoyo del profesor Miguel Mayorga, consolidaron la idea que ahora es una empresa, Green Fluidics, a partir de la cual comercializan dicha innovación.

Su invento sirve para muchas cosas. La principal de ellas es la función de generar energía limpia: lo hace a la perfección. La ventaja, es que está hecho de microalgas y nanopartículas de carbono, el cual no genera residuos como los paneles convencionales y es una forma de reutilizar este material marino que abunda.

Ademas Adam detalló que: "El biopanel está compuesto de microalgas y nanopartículas de carbono y genera dos procesos; el primero lo realizan las microalgas, que funcionan como una planta que hace fotosíntesis, es decir, captan el dióxido de carbono del ambiente y generan oxígeno, funcionando como un biofiltro".

El segundo proceso lo realizan las nanopartículas de carbono que llevan la radiación solar a altas temperaturas y generan energía. De esta forma, se crea energía al mismo tiempo que se crea oxígeno y absorbe dióxido de carbono.

El joven empresario mencionó que el biopanel solar de un metro cuadrado tiene una vida de entre 10 y 12 años y puede generar hasta 160 watts por hora. "Eso quiere decir que puedes iluminar dos espacios y conectar un aparato electrónico".

"Termina siendo un panel solar vivo, que tiene un color verde brillante y que te hace sentir vivo, porque ves un color verde brillante; como si fuera una pecera", agregó.

Además, tienen censores que permiten saber cuánto dióxido de carbono se absorbe, lo cual pueden usar las empresas para generar bonos de carbono y las algas generan biomasa que puede usarse como fertilizante, para crear jardines verticales o huertos urbanos.

Adán comenta que encontrar compradores en México ha sido difícil, en gran parte porque la innovación y la sustentabilidad no forma parte de la agenda principal de los empresarios, pero gracias a los concursos, nacionales e internacionales, Green Fluidics ha logrado presentarse en países como Alemania, Rusia, Hong Kong, Canadá y Colombia.

En el caso de Rusia, el interés es por el área espacial, pues la tecnología puede llevarse al espacio para generar oxígeno, en este sentido, la Agencia Espacial Mexicana también se muestra interesada.

"Que una institución como el MIT te avale como un proyecto innovador nos ha ayudado bastante a superar estos retos", mencionó el emprendedor.

En su sitio web www.Greenfluidics.com explica y comercializa su producto.

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