Cada año se desechan 100 millones de litros de aceite en Argentina

Un solo litro de aceite vegetal desechado tiene la capacidad de contaminar mil litros de agua potable. Sin embargo, en la Argentina cada año se desperdician 100 millones de litros, según la investigación efectuada por la empresa DH-SH en conjunto con la Facultad de Agronomía de la UBA.   

El estudio fue presentado el 2 de junio en la Cámara de Comercio de San Lorenzo, como "Gestión del Aceite Vegetal Usado en Argentina". Fue frente a más de 20 municipios y comunas de Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes, con la participación del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de la Provincia de Santa Fe. 

Según destacaron los investigadores, hasta el momento no existían datos fiables sobre qué hacen los consumidores y los locales gastronómicos con el descarte del aceite que usan para freír. A partir de la investigación realizada por la empresa de logística y saneamiento de la industria aceitera, DH-SH, emplazada en Capitán Bermúdez, Santa Fe, y la Facultad de Agronomía de la UBA, se sabe que entre pequeños y grandes generadores, se desechan al año poco más de 100 millones de litros de aceite vegetal usado. Los mayores responsables de esta mala gestión, son los generadores domiciliarios, es decir cualquiera que en su casa utiliza el aceite para freír papas fritas, milanesas o buñuelos: Más de la mitad de los argentinos que cocinan fritos, no separan este residuo. 


El aceite es un material difícilmente degradable y suele formar una película impermeable en la superficie de los ríos, lagos o mares donde es desechada por las respectivas redes de alcantarillas. Esta película se formará siempre, incluso cuando se vierte el aceite en el desagüe de la cocina o el baño sin tener conciencia sobre lo que esto implica: un solo litro de aceite logra contaminar mil litro de agua estamos ante una situación de suma urgencia y cuidado.

En el caso del aceite usado de motor (no es el aceite comestible y contiene metales como ser plomo, manganesio o cadmio) el peligro es mayor. Este tipo de aceite no contamina mil litros de agua sino muchos más. Por ejemplo, unos pocos litros de aceite de motor generan enormes manchas en el agua. El mar, por ejemplo, puede tomarse hasta casi 20 años en limpiar este tipo de residuos.

La agenda del encuentro rondó entre datos estadísticos sobre la gestión del aceite vegetal usado en Argentina, así como líneas potenciales de trabajo para seguir formando parte de la solución de esta problemática. De los 20 litros que se consumen en los hogares para alimentación, se genera un residuo de 2.6 litros de aceite vegetal usado, por persona, por año. Son 122 millones de litros por año que se generan en el ámbito de los hogares, de los cuales 95 millones no se gestionan correctamente. La buena noticia es que un 73 % de los encuestados presentó una alta motivación a la separación si se le facilitara el proceso y/o tuviera acceso a más información sobre cómo hacerlo. A esos 95 millones que terminan en basurales, en la tierra y, sobre todo, contaminando los recursos hídricos, se le suman unos 8 millones que descartan los grandes generadores, es decir locales gastronómicos, deliverys, comedores, que no gestionan correctamente este residuo. 
Durante todo el encuentro, se destacó la educación ambiental como pata fundamental para generar un real cambio hacia la sostenibilidad. "La construcción de la agenda ambiental, tiene que ser desde la percepción de los problemas ambientales que tiene la gente en lo local. Debemos empoderar territorialmente los gobiernos locales y acompañar sus procesos. La educación ambiental es clave y debe ser intercultural, intergeneracional y tener perspectiva de géneros", aseguró Marcelo Gallini.  subsecretario de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente de la provincia de Santa Fe. 
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