El rol central de las mujeres en la lucha contra el cambio climático

Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible reúnen urgencias relacionadas al cambio climático, la lucha contra el hambre y la protección de los ecosistemas. Pero uno de sus puntos fundamentales, el número 5, apunta directamente a garantizar la igualdad de géneros y a empoderar a las mujeres y niñas de todo el mundo. Como parte de esta misión, y en el marco del 8 de marzo, la ONU emitió nuevos informes centrados en la importancia del trabajo de las mujeres en la lucha contra el calentamiento global.  

Según la Agenda 2030, lograr la igualdad de género de aquí a 2030 requiere adoptar medidas urgentes para eliminar las causas profundas de la discriminación que sigue restringiendo los derechos de las mujeres, tanto en la esfera pública como privada. 

Entre sus metas, se busca poner fin a todas las formas de discriminación contra todas las mujeres y las niñas en todo el mundo y eliminar todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado y la mutilación genital femenina. También reconocer y valorar los cuidados no remunerados y el trabajo doméstico no remunerado mediante la prestación de servicios públicos, la provisión de infraestructuras y la formulación de políticas de protección social, así como mediante la promoción de la responsabilidad compartida en el hogar y la familia, según proceda en cada país.


Y, al mismo tiempo, velar por la participación plena y efectiva de las mujeres y la igualdad de oportunidades de liderazgo a todos los niveles de la adopción de decisiones en la vida política, económica y pública.

En este sentido, el eje de las publicaciones de Naciones Unidas para este 8 de marzo, vehiculizadas principalmente a través de ONU Mujeres, se centró en informes orientados a resaltar la necesidad de incrementar la inclusión de voces femeninas en los parlamentos y grupos de acción política en torno a la lucha contra el cambio climático. Según el organismo global, en un estudio llevado a cabo en 2019, se llegó a la conclusión de que "aumentar la representación de las mujeres en los parlamentos nacionales permite adoptar políticas de cambio climático más estrictas y, como consecuencia, reducir las emisiones de dióxido de carbono". 

Y señala, además, que "en el ámbito local, la participación de las mujeres en la gestión de los recursos se asocia con la obtención de mejores resultados en materia de conservación y gobernanza de los recursos".

"La salud y los derechos sexuales y reproductivos son esenciales para lograr la igualdad de género en la lucha contra el cambio climático. Al reforzar los sistemas sanitarios para satisfacer la demanda actual de servicios de salud sexual y reproductiva, las naciones podrían resguardar los logros obtenidos en la conservación ambiental y de la biodiversidad, la adaptación al cambio y las mejoras climáticas en la salud, la educación y la igualdad de género", señala el informe. 


Actualmente, las mujeres y niñas, especialmente de los países en desarrollo, son las más afectadas por la crisis ambiental, ya que son quienes se encargan de las tareas de recogida de agua para cocinar y limpiar, el riego de tierra para proteger el pasto del ganado, la recogida de leña y la recogida de alimentos en distintos ecosistemas. En este sentido, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo también son las primeras en percibir el efecto del cambio climático, dada la cercanía que establecen con los entornos por las rutinas de trabajo que llevan delante de forma diaria.  

En el marco del 8M, desde ONU Mujeres aseguraron "poner la igualdad de género en el centro de las soluciones al cambio climático significa integrar las distintas perspectivas de género en las políticas y programas holísticos y duraderos relativos al clima, el medio ambiente y la reducción del riesgo de desastres".

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